
Manual de Tutorización de Empresas en el Medio Rural
EmpresarialEl/la promotor/a es la persona que tiene la idea de negocio y se decide a llevarla a la práctica, constituyendo la empresa que ha de dirigir y capitanear. El/la promotor/a y la idea forman un tándem indisoluble, de manera que factores como la ilusión y la confianza de los promotores son determinantes a la hora de llevar el proyecto a la práctica. Negocios que en principio parecían poco viables han tenido excelentes resultados gracias al tesón de sus promotores. En cambio, ideas que se preveían excelentes han fracasado como consecuencia de una falta de entusiasmo en las personas que estaban detrás de ellas.
En primer lugar, debemos indicar que todas las consideraciones realizadas para el desarrollo del "Taller Motivacional para el Autoempleo", en el punto dedicado a las "Cuestiones Previas", son válidas para el proceso que implementaremos en el presente Taller de Impulso Empresarial.
Este taller se encuadra dentro del Itinerario para el Autoempleo de AGREM como una segunda fase del mismo. Como ya apuntábamos con anterioridad, el itinerario se contempla como una línea de metro en la que cada usuario/a accede al mismo en la estación que nos demande o precise.
Así, el primer taller, el referido a motivación para el autoempleo, estaba destinado a todas aquellas personas desempleadas del medio rural extremeño, independientemente de su disponibilidad o no para desarrollarse laboralmente a través del autoempleo. Se puede decir que se trataba de un taller en el que se realizaba una promoción del autoempleo, en términos comerciales, "a puerta fría", es decir sin una tamización previa y en general. Se trataba de promocionar, divulgar e interesar a la población en general de las posibilidades que encierra el trabajo por cuenta propia.
Este taller, siguiendo con los símiles comerciales, se desarrollará "a puerta caliente", es decir, estará dirigido a personas que se han interesado vivamente por las posibilidades de crear e implantar una actividad de negocio, bien porque hayan participado en el taller de motivación anterior, bien porque hayan mostrado su disponibilidad en nuestros Servicios de Información Empresarial (SIE´s).
Además, siguiendo con la lógica de nuestro itinerario, se centrará, fundamentalmente, en trabajar con personas que hayan mostrado su disposición y declaren la intención de desarrollar sus capacidades emprendedoras, pero que no sepan qué idea de negocio llevarán a cabo. Así, el presente taller tiene como objetivo principal trabajar la creación de ideas de negocio y que dicha idea justifique la decisión de crear una empresa que pueda ser explotada de forma racional.
Todo lo anterior supondrá una mejora sustancial en la receptividad que producirá nuestro taller entre nuestros/as usuarios/as. Así, los mismos se mostrarán con una mayor empatía, un estado de ánimo más positivo, se involucrarán en mayor medida en las actividades desarrolladas y facilitarán enormemente nuestra labor. Su actitud, su receptividad, ciertamente, será mucho mayor por lo que deberemos aprovechar esta situación favorable para conseguir que el taller se desarrolle de forma y manera que facilitemos y estimulemos la participación de los asistentes.
Como vimos en el desarrollo del taller de Motivación Emprendedora, de cada usuario/a que participa en nuestras actividades, recogemos una serie de referencias que consisten en sus datos curriculares y en la realización de un test que pretende determinar la potencialidad de sus capacidades emprendedoras y nos deja entrever sus actitudes con respecto a esta cuestión. Ello, nos ayuda a tamizar el colectivo con el que trabajamos, de forma y manera, que contamos con una herramienta previa que sintetiza y elabora un tamiz sobre el colectivo con el que actuamos.
Ello, no debe significar, en ningún momento, que aquellos/as usuarios/as que obtienen una calificación baja en dicho test, sean "abandonados" a su suerte, ya que el test de capacidades o aptitudes emprendedoras tiene como misión efectuar una selección relativa, de carácter meramente orientativo, que nos facilitará, junto con el currículo de cada usuario/a, determinar o focalizar nuestras actividades sobre grupos determinados, así como los siguientes pasos a seguir con esos usuarios/as.
De este modo, las personas receptoras de este Taller de Impulso Empresarial con los que vamos a trabajar serán aquellos grupos en los que hemos observado que el anterior taller ha despertado un mayor interés, así como aquellos/as usuarios/as que lo soliciten voluntariamente.
Los únicos criterios de acceso al Taller de Impulso Empresarial se centrarán en contar con un perfil adecuado para la posible puesta en marcha de una iniciativa empresarial.
Solamente se trata de un fondo mientras nos presentamos y conocemos a los usuarios que tenemos delante. Como ya comentábamos en el anterior taller
Con esta diapositiva, trataremos de centrar a las personas asistentes en el trabajo que desarrollaremos posteriormente a lo largo y ancho del taller.
Cuando alguien toma la decisión de poner en marcha una empresa, se inicia un proceso que comienza con la existencia de una idea y la posterior transformación en un proyecto de negocio viable.
Por tanto, para llevar a cabo una actividad empresarial es necesario contar con una idea de negocio y ser capaz de llevarla a cabo. Lógicamente, tener una idea de negocio se configura como la piedra angular de cualquier iniciativa emprendedora, convirtiéndose en el eje central de la misma. Podemos contar con los recursos, con el apoyo financiero, ....., pero si no contamos con una idea de negocio viable y somos capaces de ponerla en marcha, no tenemos nada.
De este modo, trataremos pues de orientar a nuestros/as usuarios/as en que la cuestión inicial que marcará el camino posterior consistirá en poner en juego la creatividad para encontrar la idea de negocio adecuada y que la misma les pueda seducir suficientemente y les impulse de lleno a la aventura de poner en marcha una empresa.
Trataremos así de transmitir que sin idea de negocio no tenemos nada y que además esto tampoco lo es todo, ya que habría que trabajarla y desarrollarla convenientemente, de cara a construir una estructura sólida que, posteriormente, trasladaremos al Plan de Empresa. Como dijo Einstein, "el genio es 1% de inspiración y 99% de transpiración"
Como paso previo a la siguiente diapositiva, conminaremos a nuestros/as usuarios/as a expresar las ideas de negocio que se les ocurran y aquellas que alguna vez han pensado que podrían convertirse en protagonista de sus capacidades emprendedoras.
Sin duda, tal y como apuntábamos en el Taller Motivacional muchos/as de los asistentes nos indicarán ideas de negocio que alguna vez pensaron en llevar a cabo (¿Quién no ha pensado alguna vez en montar un negocio propio?), pero habrá otros que no. La siguiente diapositiva servirá para encauzar a todos ellos.
¿¿Una idea de Negocio ¿? Nada más aparecer esta diapositiva, muchas de las personas asistentes comentarán "Nunca he tenido una idea de negocio", "No sabría por dónde empezar", serán algunas de las imprecaciones que escucharemos a los/as asistentes.
Con anterioridad, hemos comentado que es de obligado cumplimiento contar con una idea de negocio, pero tampoco es necesario inventar la rueda. Entre otras cosas, porque la rueda está ya inventada. La mayoría de las personas tienen la creencia de que poner en marcha una actividad empresarial supone desarrollar una idea de negocio que nadie antes haya llevado a cabo, que sea novedosa y revolucionaria, pero lo cierto es que no todo el mundo es capaz, lógicamente, de inventar nuevas actividades de negocio que no se hayan llevado a cabo con anterioridad.
Éste es uno de los grandes mitos de la actividad emprendedora que debemos desterrar y no supone, desde luego, un freno a la puesta en marcha de creación de una empresa.
En este punto, aquellas personas interesadas en dar rienda suelta a sus capacidades emprendedoras tan sólo tienen que preguntarse (siempre que no tengan el tan ansiado producto novedoso y revolucionario) ¿Qué podría hacer yo que mejorase o diferenciase un producto existente?, ¿Qué servicio o producto ya existente podría desarrollar que nadie haya cubierto en la zona dónde pretendo crear mi empresa?. Ejemplos de negocios de lo anterior pueden ser el típico restaurante que, además, ofrece comida a domicilio, con lo que diversifica su actividad, ofrece un servicio añadido y aumenta, lógicamente, sus ingresos y por lo tanto sus posibilidades de éxito. En cuanto a necesidades no satisfechas, son numerosos los ejemplos que pueden ilustrar esta cuestión y más en el mundo rural al que dirigimos nuestros esfuerzos.
De todos modos y siguiendo la línea argumental de nuestros talleres, éste sería un buen momento para recabar las opiniones de las personas asistentes, dejándoles expresarse para potenciar su participación activa y creadora. Tal y como venimos insistiendo a lo largo y ancho del itinerario, debemos fomentar y estimular la participación de los/as usuarios/as del taller y las "lluvias de ideas" deben convertirse en una constante para su desarrollo.
Además y como veremos más adelante, los buenos negocios no surgen por sorpresa, sino que son fruto de un trabajo concienzudo. Debemos sensibilizar a las personas asistentes que las ideas no van a caer del cielo, hay que trabajarlas adecuadamente y para ello les daremos nociones y técnicas básicas para conseguirlo.
Y es que existen técnicas para fomentar la creatividad y la búsqueda de ideas de negocio pertinentes y adecuadas. Aquí, simplemente, les adelantaremos que trabajaremos alguna de esas técnicas y que también contamos con recursos (Nuevos Yacimientos de Empleo, bancos de ideas de negocio, franquicias, …) que les podrán facilitar la tarea.
La pretensión de llevar a cabo una iniciativa empresarial orbita necesariamente en torno a una idea, una feliz idea que de repente, o tras largo tiempo de pensar en ello, surge en la mente del que será promotor/a del negocio.
Pero ¿de dónde surgen las ideas de negocio?
Aunque la mayoría de las personas piensen que la creatividad está reservada a artistas e inventores, sin embargo, se trata de una capacidad que todos los seres humanos, en mayor o menor medida, están en disposición de desarrollar, que se encuentra de forma latente en todos nosotros. Y como cualquier capacidad o habilidad, debemos trabajarla convenientemente. Así, la creatividad y la imaginación son "músculos" que debemos ejercitar adecuadamente.
Lo cierto es que las ideas no suelen faltar, muy al contrario somos capaces de generar muchas y muy buenas ideas, estando la carencia en la disposición de ser capaces de llevarlas a cabo, de convertirlas en empresas viables y exitosas, de ser capaces de dar el paso hacia delante necesario en cualquier empresa que nos marquemos como objetivo en la vida.
En la presente diapositiva, pasamos a describir de forma somera lo que más adelante trabajaremos más a fondo, los orígenes habituales de las ideas de negocio. Nos limitaremos a hacer una breve descripción de los tres ya que en la siguiente diapositiva describiremos con mayor profundidad cada opción.
La idea puede brotar espontáneamente, con toda rotundidad, tan adecuada y viable que impele a su portador/a a ejecutarla, dando forma así a una actividad productiva; aunque la idea también puede ser buscada a propósito, derivada de un proceso de investigación, o producto de la simple observación del entorno y las necesidades reales del mercado.
Así, básicamente, la generación y creación de ideas pueden sustanciarse, tal y como hemos venido apuntando con anterioridad, a través de tres tipos de fuentes:
- Crear un producto novedoso y original- A través de la observación de nuestro propio entorno- Mediante la detección de carencias o cambios
Hemos oído hablar mucho de innovación y de su importancia a la hora de enfocar un nuevo negocio, un servicio, un producto. Pero, ¿qué se considera innovar? … básicamente CAMBIO y lógicamente, a mejor.
Puede ser un cambio drástico en un producto, servicio, proceso o técnica de gestión, o puede ser un cambio menos importante pero que aporte una diferencia positiva, una mejora que lleve a un resultado exitoso en el mercado, en la sociedad. Un producto innovador tiene que serlo tanto en una fase preliminar –la fase creativa, la concepción de la idea, el desarrollo del prototipo, como en una segunda fase –la fase de implantación- donde será el mercado y los/as destinatarios/as los que dictaminen si efectivamente estamos hablando de innovación. La creatividad es la idea, es buscar nuevas soluciones, nuevos enfoques, la innovación, es llevarlas a cabo, es asumir los riesgos que conlleva su puesta en escena en un mercado muy competitivo y global.
El cambio se puede dar:
- Mejorando la tecnología- Mejorando los procesos- Mejorando el planteamiento de Marketing, etc.Pero en definitiva y sobre todo: mejorando la forma de hacer las cosas.
En esta diapositiva seguiremos ahondando en las fuentes de origen de las ideas de negocio.
Crear un producto novedoso."Genera Nuevas Ideas".- Por un lado, tenemos la posibilidad de "armar" una idea de negocio en torno al tan ansiado producto novedoso e innovador.
En este caso, no sólo nos referimos a un producto novedoso e innovador que tendría el éxito asegurado, al no tener competencia en el mercado, sino a productos que surgen a partir de productos novedosos a los que se les añade un factor de innovación y mejora. Así, la inmensa mayoría de las ideas de éxito no tienen su origen en un gran descubrimiento, sino en la innovación o mejora de un producto ya existente. Esto es lo que se ha convenido en denominar como "marketing lateral" y como ejemplos podemos poner el caso de los huevos Kinder. Se trata de un producto muy tradicional, el chocolate, pero, en este caso, el valor añadido reside en el pequeño juguete que se regala con el mismo. En numerosas ocasiones, se trata de cambiar la perspectiva y jugar hábilmente con nuestros conocimientos y experiencias. Se trata de hacer de algo ordinario, algo novedoso, extraordinario, y, viceversa, transformar lo insólito en algo cotidiano. Inventar, muchas veces, es encontrar nuevas aplicaciones para las cosas ordinarias.
Así mismo, la idea de negocio puede surgir de productos o servicios ya existentes en los que se ofrece un una variación en la comercialización, ya sea porque vendemos a mejor precio o los distribuimos por otros canales, etc. Un ejemplo de lo anterior lo encontramos en empresas que distribuyen productos tradicionales a través de Internet.
Es decir, debemos explicar a nuestros/as usuarios/as que la innovación no significa necesariamente que inventemos algo nuevo, sino que un proyecto innovador puede responder a un planteamiento diferente de una idea en términos diferentes.
Observar nuestro entorno."Mira a tu Alrededor".- La observación de nuestro entorno y de los recursos disponibles en el mismo se constituyen como otro de los posibles orígenes de una idea de negocio.
Esta observación de nuestro entorno y de los recursos que se encuentran disponibles en él pueden ser una fuente importante para que surjan ideas de negocio:
- Entorno personal.- Diariamente nos relacionamos con compañeros/as, con personas de nuestro ámbito laboral, parientes y amigos. Sus comentarios, ocupaciones, experiencias, conocimientos, ... pueden ser la fuente que inspiren nuestra idea. En este caso, se trata de realizar un ejercicio de escucha activa. Sin duda, la clave de una buena idea de negocio puede estar en toda la información que conseguimos acumular y analizar.
- Entorno laboral.- Los conocimientos y la experiencia adquiridos o la trayectoria profesional de nuestros/as usuarios/as en sectores o mercados concretos suelen ser el germen que puede conseguir que den como resultado con la idea de negocio deseada. Haber trabajado un tiempo en el sector de una determinada actividad proporciona, lógicamente la información necesaria y suficiente como para conocer ámbitos susceptibles de generar una idea empresarial. Los estudios demuestran que muchas empresas nacen a partir de la experiencia previa de sus promotores.
- Las circunstancias personales, las actividades que se realizan fuera del trabajo, las aficiones, los viajes, los cursos, la educación recibida, etc., son otras fuentes a partir de las cuáles se han creado numerosas empresas.
Cambios y Modificaciones."Inventa Soluciones".- En una sociedad tan cambiante y en profunda transformación como la nuestra las variaciones pueden crear necesidades y carencias que pueden dar lugar a nuevas ideas de negocio.
- Cambios en la vida diaria.- Observando el ritmo de vida de nuestra sociedad, las tendencias de los/as usuarios/as suelen aparecer necesidades y carencias insospechadas. Así surgen empresas que, ante la falta de tiempo, se dedican a ofrecer servicios y productos a domicilio: resolver cuestiones burocráticas, recogida de niños en el colegio, .....
- Cambios sociodemográficos.- La incorporación de la mujer a la vida laboral ha provocado la aparición de ideas de negocio que intentan suplir las necesidades provocadas por este hecho (Guarderías, ludotecas, multiplicación de la venta de alimentos precocinados, ...). La llegada masiva de inmigrantes también ha generado la aparición de negocios que intentan ofrecer respuestas a las carencias que ha mostrado esta población (locutorios, tiendas especializadas en productos de sus países, ...). El aumento de la esperanza de vida de nuestros mayores y su mayor capacidad adquisitiva se ha mostrado también como un elemento generador de nuevas empresas.
- Cambio de hábitos.- Los usos, costumbres y hábitos están cambiando continuamente y se ha revelado como nichos importantes de nuevas actividades de negocio.
Al final y como resumen, debemos transmitir a nuestros/as futuros/as emprendedores/as que para identificar ideas de negocio, debemos partir de un conocimiento que debe comenzar por nosotros/as mismos/as y de nuestro ambiente más inmediato. Este conocimiento nos permitirá iniciar un procedimiento de creación de ideas para negocios, partiendo de nuestras propias necesidades y de las necesidades que podamos detectar en nuestro entorno más cercano. Crear, se convierte así en algo vital, la creatividad que tengamos para pensar en diversas formas de negocios, no siempre es espontánea, es decir los negocios no nacen de ideas que vienen a nuestra mente de forma inesperada, nacen de ideas pensadas, nacen como respuesta a problemas o ausencias detectadas en nuestras vidas, en nuestras actividades, en nuestras familias o en nuestros amigos y conocidos.
Drucker identifica cuatro fuentes básicas de innovación básicas:
- La oportunidad: lo inesperado y lo incongruente.- La necesidad.- El cambio.- Los nuevos conocimientos.- A las que se podrían también añadir: los viajes, las otras culturas, etc.Innovar no es tan difícil como parece, hay que intentar hacer buen uso de varios factores, como son el ingenio y el talento, el esfuerzo y el trabajo. La idea se pule, necesita trabajo y dedicación.
Tres serían las recomendaciones básicas que podríamos realizar a nuestros/as usuarios/as para que puedan recopilar y definir con facilidad las oportunidades de negocio:
1.- Observar 2.- Informarse 3.- Relacionarse
1. Observar. Una de las características más recomendables en cualquier persona emprendedora consiste en observar con mirada crítica todo cuanto le rodea, y muy especialmente a las empresas, a los/as consumidores/as (sus comportamientos necesidades, tendencias) e instituciones. No olvides que una idea es casi siempre la síntesis de varios aspectos y hay que ser capaz de mirar las cosas con una perspectiva diferente, aprendiendo a buscar alternativas a las perspectivas habituales de pensamiento que utilizamos. Se trata de poner en marcha la práctica de realizar la observación de las necesidades que se producen en la sociedad que nos rodea, de observar con atención la vida cotidiana y proponer y buscar soluciones que puedan convertirse en ideas de negocio exitosas.
2. Informarse. Ojear la prensa, las secciones financieras de periódicos y revistas. En este sentido, podemos encontrar secciones con reseñas de oportunidades de negocio.
Estos artículos, los libros y la documentación especializada sobre la creación de empresas, así como Internet, pueden constituir una fuente de inspiración para aquellas personas que pretenden iniciarse en el mundo laboral por cuenta propia.
3. Relacionarse. Mantener contacto con personas con las mismas inquietudes, acudir a conferencias, ferias y buscar la opinión de otros empresarios/as de sus entorno más cercano.
Existen organismos como las cámaras de comercio, organizaciones empresariales, sindicatos y agencias de desarrollo local que pueden ser de gran utilidad para la generación de ideas y asesoramiento sobre la constitución de nuevas empresas. En estas instituciones se pueden obtener datos con los que identifiquemos por ejemplo, sectores con necesidades sin satisfacer.
En este punto, os remitimos, de nuevo, ejercicio "La idea de Negocio" que se acompaña al final de esta guía, en el capítulo destinado a las Herramientas
Al final, nuestros futuros promotores y promotoras han logrado encontrar una idea de negocio aceptable. Es el momento de repasar algunas cuestiones e incidir sobre algunas recomendaciones y consejos que les ayuden consolidar la idea que pretenden convertir en futuras empresas. Este objetivo lo conseguiremos a través de las recomendaciones que aparecen en la siguiente diapositiva:
Bajo el epígrafe "Algunos Consejos", la presente diapositiva se estructura en base a una serie de recomendaciones que el promotor/a de una idea de negocio debe tener muy en cuenta en el proceso de transformar una idea en un idea de negocio.Resulta muy importante que las personas asistentes interioricen estos consejos para el futuro de las posibles iniciativas, por lo que deberemos remarcar este hecho de forma y manera significativa. Los consejos son muy sencillos y son los que a continuación siguen:
- No enamorarse en exceso de la idea, dado que estamos en el punto de partida y todavía, tal y como apuntábamos con anterioridad, aún no tenemos nada.
- Hay que ser crítico con las ideas. En este sentido, los promotores/as deberán hacer un ejercicio de autocrítica y buscar los puntos débiles de su idea de negocio. Esto les ayudará a evaluarla, de manera que puedan perfeccionar su idea o bien abandonarla en caso de que no sea factible llevarla a cabo. Para comprobar las oportunidades que la idea tiene en el mercado es muy útil que el promotor/a la comente con amigos, profesores, expertos y posibles clientes. Este ejercicio le permitirá medir la calidad, las ventajas y las probabilidades de aceptación en el mercado.
- Centrarse en un solo producto, servicio o actividad concreta. Primero hay que dominar lo que sabemos hacer para después pensar en hacer otras diferentes. Así, cuando un promotor/a consolide aquello su mercado natural, habrá conseguido un conocimiento sobre su producto, servicio o actividad concreta que le hará más fácil abordar otros mercados.
- Pensar en el futuro, innovando en el presente. Es muy importante que toda nueva empresa y, sobre todo un germen de ella, como es la idea, se plantee la innovación (en el producto, en la comercialización, en la forma de competir, etc.). La innovación, de este modo, debe considerarse no un fin sino un medio que posibilite el éxito, que aporte un valor añadido y una ventaja competitiva. La falta de dedicación de tiempo y recursos a pensar innovaciones en procesos, servicios y productos supone un error, ya que su pensamiento principal no tiene que ser cómo debe fabricar un producto o cómo ofrecer un determinado servicio, sino la satisfacción que espera su cliente. En un mundo globalizado y tan competitivo, usted necesita estar atento a los cambios de hábitos de los clientes, a sus preferencias y gustos, ya que pueden cambiar con facilidad
- Hay que ser flexible, ya que la idea puede cambiar y transformarse conforme la vayamos moldeando.
- Empezar por algo pequeño. En un principio, es aconsejable comenzar por un negocio de pequeño calado, siempre teniendo en cuenta la capacidad de disponibilidad de recursos financieros, la capacidad del propio promotor/a y la toma de riesgos que cada uno sea capaz de asumir, pero será más manejable, flexible, fácil de corregir y más barato.
- Evaluar la idea y como llevarla a cabo. Éste es sin duda, el principal de los consejos que debe interiorizar cualquier persona que pretenda iniciar una actividad empresarial, cualquier emprendedor que intente acometer el paso de transformar una idea en una idea de negocio y ésta en una actividad empresarial. En la siguiente diapositiva veremos porqué.
En este punto, nuestros/as promotores/as ya tienen una idea de negocio y queremos desarrollarla. La idea, por si misma no tiene ningún valor, no vale absolutamente nada, y sólo adquirirá valor económico cuando se haya convertido en una realidad palpable. Nuestros/as promotores/as se encuentran ahora con un paso muy importante por delante: deberán analizarla, llevando a cabo un proceso reflexivo consistente en su definición.
Para analizar la idea, debemos realizar un ejercicio de crítica de la misma e identificar posibles dificultades para desarrollarla, o inconvenientes de carácter comercial. En esta fase de reflexión debemos adoptar una postura más rigurosa y menos entusiasta que nos llevará a decidir si merece la pena o no seguir adelante.
Así, primero deben definirse claramente las oportunidades que nuestra idea tiene en el mercado y su viabilidad económica y tecnológica. De este modo, son varias las preguntas que ha de hacerse el promotor/a antes de seguir adelante:
¿Se trata de una idea realista?
Las necesidades reales que nuestra idea pretende satisfacer, ¿No están ya cubiertas de modo suficiente por la competencia ya establecida?¿Es efectivamente viable?
¿Se está en condiciones de acometerla?
¿Su rentabilidad va justificar los esfuerzos necesarios para ponerla en marcha?
En cualquier caso, la idea debe ser:
"Oportuna", es decir que surja en el momento adecuado y se mantenga en un cierto periodo de tiempo, lo que significa que tienen que existir clientes que demanden el producto o servicio que hemos detectado y que esta necesidad se mantenga a medio plazo, pues si se satisface a corto plazo no es viable para ser transformada en empresa.
Debe proporcionar un "valor añadido" al potencial cliente, puesto que si no será muy difícil desplazar a la competencia existente en el mercado. Lo ideal seria ofrecer algo novedoso, en el sentido de mejorar lo existente, o bien de satisfacer a los clientes con un servicio distinto que les de mayor satisfacción a sus necesidades, o dicho de otro modo, mayor valor.
Factible. El/la promotor/a debe ser capaz de materializar la idea en un determinado producto o servicio.
Novedosa o necesaria para la sociedad.
Debe producir beneficios suficientes.
Es lógico que cuando un/a emprendedor/a tiene una idea se vea asaltado por una serie de dudas sobre la oportunidad y las ventajas que ofrecerá su desarrollo. La función de tutorización de emprendedores en esta fase inicial se debe dirigir no tanto al análisis de la idea en sí sino a los aspectos que el promotor/a ha tenido en cuenta para estructurarla: capacidad de análisis del entorno del mercado, disposición a contemplar todos los componentes de una nueva actividad empresarial y su capacidad de evaluar las diversas facetas de riesgo inherentes a todo nuevo proyecto. Una buena idea que no es portada por un/a promotor/a adecuada puede conducir al fracaso, por el contrario una idea poco brillante ahormada por una persona con capacidades y aptitudes adecuadas puede convertirse en un buen negocio.
En este sentido, nuestros promotores/as deben adoptar una postura rigurosa y poco entusiasta y decidir si merece la pena o no seguir adelante con esa idea.
Proponemos a los técnicos/as, en la fase inicial coetánea al surgimiento de la idea, que planteen al promotor/a el siguiente cuestionario de evaluación del pre-proyecto con una doble finalidad: analizar la idea y valorar el nivel de conocimientos que el promotor tiene respecto de la idea empresarial. Ver el Capítulo de Herramientas, "Definición de la Idea de Negocio", al final de la presente guía. La información que obtengamos les servirá de base para desarrollar posteriormente su plan de empresa. Éste será un buen momento, para pasarles el cuestionario citado y que trabajen con él.
Ya hemos desarrollado un primer análisis de la idea de negocio, pero es crucial insistir a nuestros/as promotores/as en no dejar ningún cabo suelto. Por ello, les daremos una serie de recomendaciones para seguir desarrollando y hacer creciendo su idea hasta que se convierta en una realidad palpable. Ya sabemos que la frontera entre el éxito y el fracaso puede encontrarse en los pequeños detalles. Un promotor/a se juega mucho por lo que no debemos dejar ningún cabo suelto.
Primera recomendación: buscar información.- Una de las claves del desarrollo de cualquier negocio es, sin duda, contar con información de interés relacionada con el ámbito en el que nos vamos a mover.
Aunque pueda parecer que la búsqueda de información se debe dar en una fase más avanzada –que efectivamente así es– no está de más dedicar un pequeño esfuerzo a documentarse sobre cualquier información relacionada con nuestra idea.
¿Dónde buscar información?
• En Internet.• En ferias del sector.• En noticias en periódicos, revistas especializadas, libros, etc.• En foros de discusión, jornadas, conferencias relacionados con el tema.• En personas conocedoras del sector.
¿Qué aporta esa búsqueda al promotor/a?
• Empezar a sondear el mercado.• Empezar a introducirse en el ámbito empresarial.• Empezar a contrastar, de forma muy preliminar, la viabilidad de la idea.• Quizás, exista otra persona que tenga la misma idea.
Segunda recomendación: formación.- Ya hemos comentado con anterioridad que no es imprescindible ser universitario para poner en marcha un negocio, pero si es recomendable que las personas que pretendan iniciar una actividad empresarial acumulen el mayor número de conocimientos, destrezas, habilidades y experiencias necesarias para su puesta en marcha. Es posible que un curso de formación sirva para descubrir al promotor/a donde están sus debilidades y cómo mitigarlas. En el caso de que los/as promotores/as no cuenten con la formación adecuada existen muchas posibilidades para que accedan a la formación que demandan.
Tercera recomendación: estar dispuesto a cambiar el rumbo de las cosas en cualquier momento.- Los/as promotores/as a lo largo del proceso de creación de la empresa puede pasar por diferentes estados de ánimo y en todo momento se pone a prueba su capacidad de reacción. No todas las ideas cristalizan en un negocio, pero al menos hemos de orientar a los promotores ante:
• Las vacilaciones: ¿echarse atrás?...aunque es totalmente legítimo si un/a promotor/a se encuentra en esa tesitura es probable que no tenga pleno convencimiento del éxito de su proyecto y eso les puede crear un clima de inestabilidad, poca iniciativa, ineficacia, limitaciones, etc. Hay que ayudar a aclarar las ideas antes de seguir.• Miedo al cambio: es posible que en algún momento de cambio inesperado el/la promotor/a sienta vértigo, incertidumbre, temor a seguir, etc. Pide al promotor/a que intenta pensar en qué haría si no tuvieras miedo y aclara que los cambios, las salidas del guión en los proyectos y en la vida misma, son inevitables, pero que se puede reaccionar.• Anticipación: una actitud proactiva facilita las cosas. El/la promotor/a debe estar alerta para, si se puede, anticiparse al cambio o en su defecto buscar alternativas.
En general, para cerrar el trabajo con esta diapositiva, será interesante sugerir diversas cuestiones para que la idea de negocio se convierta en una realidad jalonada por el éxito:
- Consigue experiencia y formación, si lo ves oportuno, en aquello que vas a trabajar en tu negocio (elaboración de producto, prestación de servicios,…). - Consigue toda la información sobre tu idea: sector, normativa, producto-servicio… - Realiza un estudio sobre gustos, posibles clientes, ofertas y demandas, carencias de lo ofertado hasta la fecha… - Busca empresarios que trabajen en campos semejantes al que tú pretendes, te pueden asesorar; además, conocer experiencias semejantes a la tuya puede resultarte muy interesante.
Las dos siguientes diapositivas suponen el cierre del taller, de forma que, a través de ellas, informaremos a nuestros/as usuarios/as de nuestra disposición a seguir trabajando con ellos en el siguiente taller, dedicado al Plan de Empresa, y nos comprometemos a seguir ayudándoles, apoyándoles, asesorándoles y orientándoles en todo lo referente a la sustanciación de su "sueño", la creación de su empresa.
Esta diapositiva tan sólo es el cierre del taller y a través de la cuál pretendemos agradecer a nuestros/as usuarios/as su participación en el mismo.